Pobre Anita...

Hay noticias tristes como las desapariciones de Ciudad Juárez, las inmolaciones pre púberes en Tel-Aviv o los meninos da rua esnifando cola para vencer el hambruna y después hay noticias horribles, como esta sobre Anita Ekberg. Londres, 18 abr (EFE).- La veterana actriz sueca Anita Ekberg reconoce a sus 74 años no haber tenido en general suerte con los hombres y lo atribuye a su propia "estupidez". Pobre mujer, imaginaros, ser una mujer objeto toda tu vida, compitiendo con un jarrón o una play station y que tu estupidez, además de labrarte una justificada reputación de “tonta”, traiga consigo un sufrimiento continuo en el terreno amoroso. Anita, déjame que te llame por ese nombre, aunque por su las connotaciones de pequeñez no haga justicia ni con tu seno derecho ni con el izquierdo. Pues eso, Anita, que tú no eres tonta. ¿Cómo si no ibas a atribuir la desdicha amorosa a tu propia estupidez, siendo este razonamiento absolutamente adecuado, racional e ¡inteligente!?.
En declaraciones que publica hoy el diario "The Times", la actriz, que actuó junto a Marcello Mastroanni en "La Dolce Vita", de Federico Fellini, afirma que uno de sus maridos, un actor de segunda fila llamado Rick von Nutter, le robó todo lo que tenía cuando le anunció en 1963 que quería divorciarse. Y no crean ustedes que le robó su flor, sus sentimientos, su buena voluntad, su corazón al fin y al cabo. No. El tal Von Nutter, que no tiene nombre de dar cariñosos masajes cuando llega del trabajo precisamente, le vació sus tres cuentas bancarias. Y hay más. "Robó mi yate, mi motora fuera borda, mi Ferrari, mi chalet y toda los objetos de arte y la plata, además de los muebles y hasta mi ropa", recuerda Ekberg, que había montado con von Nutter una naviera. El clásico negocio que las parejas sueñan con montar together cuando son novios. Ekberg debería haber sospechado de Von Nutter cuando éste le decía:- Tú te ocuparás de limpiar la cubierta y yo llevaré la contabilidad. "Yo era propietaria de un carguero que daba la vuelta a Singapur, y también me lo robó", afirma Ekberg, que dice no saber si su ex marido continúa vivo. Pardiez, no entiendo como la señora Ekberg, puede vivir con ese interrogante. Por lo pronto me juego 1.000 dólares (puestos a apostar, mejor apostar con glamour, en billete verde) a que Ekberg vive como el recién encontrado capo de la mafia siciliana. Con un cubo y un colchón viejo. No por nada, si no por si vuelve Von Nutter a su vida, o su cuenta... Y la penosa vida sentimental de la Ekberg continúa. La actriz explica que, tras haber logrado resistirse al multimillonario Howard Hughes (Una suerte que Ava* no corrió) y al actor Gary Cooper, se enamoró de Tyrone Power, con quien actuó en 1953 en su primera película, "El Jugador del Mississippi". Power estaba entonces en proceso de divorcio, pero su mujer, Linda Christian, no soportaba perderle si había alguien de por medio, así que ésta se presentó en el hotel de Tennessee donde el actor estaba rodando para anunciarle que estaba embarazada. Lo cierto es que, estuviera celosa o no, a mi me parece de lo más natural que la esposa visite el set de rodaje de su marido, máxime si está embarazada. "Consiguió (se refiere a la presunta celosa sin causa) entrar en la suite del hotel (de Power), que estaba lleno de retratos míos, y los cogió, abrió la ventana y los tiró por encima del tejado del edificio de enfrente (está bien, esto es desproporcionado y, además, parece simplemente mentira)", recuerda Ekberg, que decidió entonces dar por terminada también aquella relación. (Claro, imagínate donde podía enviarla a ella en uno de sus tiros libres). Ekberg confiesa que no llegó a salir con el actor Victor Mature - "no le soportaba"- (Ves Anita como por lo menos fuiste práctica; es el primer paso hacia la racionalidad y, quién sabe, quizá tan bien hacia la no estupidez), y afirma de Frank Sinatra (Atención, otro comentario que no viene a cuento sobre Ava preparándose) le pidió que se casara con él, pero agrega: "Ese es otro con el que no quise casarme. Tener una aventura, está bien". (bien, esta frase no tiene sentido, aunque no seré yo quien critique al periodista de la agencia EFE que lo ha escrito- el tio está en Alemania, pobre, no le demos más motivos de preocupación- deja claro que Anita caló en seguida a Sinatra. Aish, si otras hubiesen hecho lo mismo, cuanto sexo habrían dejado en el camino). El primer marido de Anita fue Antony Steel, ex boxeador de 37 años metido a actor, con quien se casó en Florencia (Italia) en 1956 para darse cuenta más tarde de que había cometido un error. Obviamente, incluso cualquier renegada del matrimonio como yo sabe esto: no te cases si existe la posibilidad de, antes de dar el sí, ver el portento del David de Miquelangelo…empezar a comparar y…que se te pasen las ganas. En este sentido, Roma hubiese sido una opción más acertada, Anita. "Cuando no estaba borracho era encantador y culto (la típica excusa de Lauren Bacall), era inteligente y tenía sentido del humor", explica la actriz, que se lamenta de que se diese a la bebida porque entonces se volvía pendenciero y violento. Ay, pobre Steel, presa del alcohol, viendo retraídas sus grandes cualidades, sólo propias de el papa y Lady Di. "A mí me pegó un par de veces hasta que le metí la rodilla ya puede imaginarse dónde. Hombre, pues se me ocurren diversos lugares, Anita. Pero también golpeó a mi secretaria y a mi perro, al que rompió las patas", agrega. (Pobre perro, esperemos que la secretaria sólo perdiera un diente). Del director Federico Fellini (madre mía, nos esperamos lo peor, con lo bruto que debería ser un neorrealista italiano, sólo hay que ver esa música que ponen a modo de bso), Ekberg afirma que era "maravilloso" (uf, menos mal), pero también "un gran mentiroso y muy vanidoso" (bueno, qué querías, es Fellini, teniendo en cuenta que el 90% de la población es vanidosa sin causa aparente). Fellini mentía "todo el rato y podía ser muy desagradable con alguna gente durante el rodaje si no seguían sus instrucciones". Anita, quizá no lo supieras, pero Fellini era el director. No seas tonta Anita. En esta vida una mujer no puede ser tonta, y menos con los hombres. No sé, haz sudokus.
*Ava se refiere a Ava Gardner, actriz catapultada a la farándula mundial por mérito de su extrema belleza, relaciones sentimentales con otras celebridades y su extrema generosidad. Para saber más basta con escribir su nombre en un buscador de internet.

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