domingo, marzo 05, 2006

La gran evasión: Tú, yo y todos los demás.



Resulta de lo más común que Miranda July caiga mal. La chica hace de todo; performances, canta, dirige, escribe, dibuja y para colmo es mujer, joven...su falta de modestia apabulla y encima lo reviste todo con un halo naïf que nos hace pensar en alguien un poco pijo, sino directamente mimado. Máxime cuando la chica se pone July de apellido porque según ha declarado:"julio es el mes que más me inspira". Con estos antecedentes, auténtico semen para los prejuicios, me encontré viendo la película. Un film que, finalmente, me gustó. Y siento decir esto porque soy una persona bastante pusilánime, y si a la crítica no le gusta y a mi sí, tiendo a pensar que esta bruja no tiene ni zorra. Tú, yo y todos los demás tiene a la July como protagonista, cómo no. Su personaje, irreal pero no artificioso, es el de una chica sencilla que vive un poco en babia y querría que todos vieran el mundo por su mismo filtro color rosa. Y hasta aquí la posible equivalencia con Amelie (que algunos han querido destacar, inexplicablement). Lo cierto es que Amelie es una película superior en muchos aspectos: guión, dirección artística, fotografía,etc. Lo que sí llama la atención en esta cinta de July, de espíritu a medio camino entre el indie y el realismo mágico, es su fresca y nada pretenciosa intención crítica, si me apuras, avanzada a su tiempo, o, por lo menos, al resto de películas hechas hasta el momento. Para mí, Tú, yo y todos los demás es un dibujo del EEUU actual. Un dibujo de gente perdida en una sociedad global; un niño de 5 años que navega en un chat de sexo, un padre que no sabe cómo cuidar de sus hijos porqu