domingo, marzo 05, 2006

Café impersonal

No me llamo XXUXX. No. Resulta que me llamo XXXX y estoy harta de que se bauticen mis desgraciados sin cream ni brownie a un lado con el nombre de otra persona.
En las cafeterías Starburcks venden humo. Es vox populi. Un crack del márketing quiso dar personalidad a su clientela, a la que debería considerar harto anónima, e implantó la norma en sus empleados de preguntar el nombre a su cliente y apuntarlo en la taza de cada uno de los adictos a la cafeína y el despilfarro que entrara en cualquiera de sus establecimientos, ya sea éste, ya sea el de dos números más allá.
Ya que resulta imposible que se queden con tu nombre pediría al sr. Starbucks que buscara, en el fondo de su corazón, otra forma de hacerme la pelota.
Stop discrimination against extraordinary named people


1 Comments:

Blogger Chanantes' news said...

Pues vaya. Ni que tú tuvieras un nombre tan sumamente raro. Que no te llamas Eufrasia o Nicomedia! Sé que en el fondo te gusta que se equivoquen con tu nombre. Así tienes más razones para pensar que el mundo conspira en tu contra. Por otro lado, me parece una pérdida de tiempo ir a un Starbucks. Los que necesiten reforzar su autoestima a través de un mocachocolate extra cremoso con doble espuma y tirabuzón mortal hacia atrás, lo mejor que podrían hacer es quedar con cualquier amigo en algún aceitoso y sucio bar de barrio. Tienen menos glamour pero son más auténticos (el bar y los amigos, se entiende...).

4:11 a. m.  

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