Diario de una corresponsal

lunes, mayo 08, 2006

Muere una chica fácil


Jay Presson Allen, que murió el sábado en su casa de Los Ángeles (Planeta tierra), fue una pionera dentro de las guionistas (en femenino) de Hollywood. A pesar de que en la fabulosa El crepúsculo de los dioses, Billy Wilder nos presentara a la joven guionista Betty Schaefer (fantásticamente interpretada por Nancy Olson) como una trabajadora "tipo" de la Paramount-recuerden, una chica que quiere ser actriz pero, ni operándose la nariz consigue más que escribir diálogos para guapas verdaderas y cuyo mayor logro parece ser enamorar a William Holden-lo cierto es que las mujeres escaseaban en los estudios de Hollywood, orillando, entiéndase, a modistas, maquilladoras y suministradoras de estupefacientes a Marilyn Monroe.
De entre las inmuerables conquistas profesionales de Jay, cabe decir que fue ella quien terminó apareciendo en los títulos de crédito de Marnie la ladrona (1964) la película que protagonizaron Sean Connery y Tippi Hedren, y dirigió el gran Hitchcock. Y digo que terminó apareciendo porque sustituyó al guionista original, quien fue despedido por divergencias con el maestro. Al parecer, Hitchcock había previsto una escena en que Connery viola al personaje de Marnie, una psicópata que vence su falta de amor cometiendo delitos contra la propiedad y que siente un enfermizo rechazo al contacto físico de tipo sexual. El responsable del guión no entendía que el personaje de Connery, un hombre cuya bondad fregaba el espíritu James Steward-por suerte la planta era ya de auténtico Bond-violase a la chica de la cinta, ya que este hecho no sería entendido por la audiencia. Pero, Hitchcock, que quiso en la vida real tener algo más que ensayos de vestuario con Hedren-quien le rechazó, como le rechazaron todas, a excepción de su esposa, Alma (foto)-quiso consumar en celuloide lo que en la vida real era imposible, voluntad que provocó el cambio de guionista. La nueva no tuvo problemas en la escena de la violación.
Y, así, es como Jay Presson Allen llegó a convertirse en una “chica fácil” para Alfred. Se fini.

martes, mayo 02, 2006

La última gran estrella



Parece ser que otra estrella está a punto de apagarse. Por supuesto no me refiero a los astros sino a los actores y actrices del Hollywood clásico. Hablo de Liz Taylor. Terenci Moix, quien más sabe de esto, siempre contaba que a él no le educaron ni la iglesia católica ni la familia, a él le educó la Metro Goldwyn Mayer. De entre sus favoritas: Liz. Él escribió en su tomo de los 40' de "Mis inmortales del cine" que Elizabeth Taylor era la última gran estrella. La única que queda para darle a este concepto verdadero glamour.
Ahora, Terenci, ya sólo nos queda Lauren Bacall. No te olvides de dar una vuelta con tu Cleopatra por la tierra de nunca jamás.

P.D. La actriz compró hace años la tumba que está al lado de la de Richard Burton en Suiza.

La pobre ni si quiera lo quiso


Me ha llamado la atención una noticia que me ha traído a la memoria un célebre diálogo entre el Capitán y María en Sonrisas y Lágrimas.

Capitán- Póngase otro vestido para ver a los niños.
María- ¿Otro? Pero si no tengo otro. Al entrar en el convento hay que donar los vestidos seglares a una pobre.
Capitán- ¿Y el que lleva puesto?
María- La pobre ni siquiera lo quiso.

Sant Antoni de Calonge (Girona), 26 abr (EFE).- El ropero parroquial y municipal (pero bueno, ¿es que la separación iglesia estado no es real?) de Sant Antoni de Calonge (Sí, este lugar existe. Quién sabe si fundado por las mujeres plantadas ante el altar que acabaron siendo monjas en el propio Calonge) ha anunciado que ofrece gratuitamente vestidos de novia a las cerca de 40 estafadas por el cierre por sorpresa (que no novia por sorpresa) de una tienda de novias de Sabadell.
Según ha informado hoy TV3, el ropero parroquial de Sant Antoni de Calonge dispone de 200 vestidos de todas las tallas (menos de la XXL, ¿qué mujer conseguiría casarse con tal superficie? Perdonen ustedes el tono políticamente incorrecto. No tengo nada contra las novias sino contra el matrimonio en si, orillando totalmente el hecho de que las contrayentes padezcan o no sobrepeso) "donde las novias podrán escoger los que más les gusten” (ya adoren el estilo butifarra o madalena).
La tienda de vestidos de novia "Vendome Galerías" (con lo bonitos que son nombres como "La pureza eres tú") de Sabadell ha cerrado sus puertas y dejado a las novias sin traje a escasos días de su boda después de haber depositado una paga y señal de más de 800 euros (ah, vale, por fin un verdadero problema).
Carme Fernández, responsable del servicio de ropero (cuántas veces la mujer se habrá probado los susodichos trajes mientras barría, pasaba la contabilidad o, simplemente, veía la novela), ha afirmado que pensó en ayudar a las afectadas después de ver la noticia en televisión (en la publicidad que podría hacer a su servicio representa que no pensó).
"Con la ilusión de la boda, en vigilias de boda y que se hayan sentido que las han estafado de esta manera, me pongo en su piel, y me parece que pasan un gran disgusto", ha indicado Carme Fernández (claramente, la señorita Fernández no ha sufrido por la perdida de un familiar en la carretera, ha perdido una pierna al ser empujada a la vía del tren por un psicópata o ha perdido a algún tío-abuelo después de que le asaltara un bull dog).
El ropero parroquial y municipal de Sant Antoni de Calonge dispone de 200 vestidos de todos los estilos y tallas, la mayoría de ellos todavía por estrenar (aish, qué mal rollo dan los vestidos de novia sin estrenar, porque…¿y si están gafados?), después de que una persona hace aproximadamente un año y medio donase gran parte de ellos (¿una persona donó 200 vestidos de novia? ¿Qué hacía con ellos? ¿Es que es una ultracatólica que pretendía irrumpir en una casa ocupa para convencer a todas las féminas para dejar de vivir en pecado?).
El servicio de ropero parroquial y municipal de la localidad sólo puede ser usado por las prometidas que presenten un certificado del rector de la parroquia o del juez de paz donde se celebrará la ceremonia donde se especifique el día en que se celebrará el enlace (es decir, se descarta a aquellas mujeres-yo calculo que un 100%- que, sin promesa de matrimonio ni mucho menos oportunidad alguna, quieren probarse el famoso vestidito).Según Fernández, otra condición para aprovecharse de uno de estos vestidos, utilizados hasta la fecha por una veintena de clientas, es entregar una fianza de 80 euros (esta cantidad puede darnos bastantes pistas sobre el precio de los vestidos que se ofrecen. En cualquier caso, un precio más que razonable que debería ser la media del precio de este producto en el mercado, máxime teniendo en cuenta que es para ser usado una sola vez), que se devuelve una vez el vestido retorna a Sant Antoni de Calonge totalmente limpio (las mujeres gitanas pueden olvidarse de que les devuelvan la fianza, a no ser que nuestra Carmen se olvide de mirar los bajos del vestido y obvie las manchas tomateras).